viernes, 5 de agosto de 2016

La calle de Buenos Aires en la que enterraron a cientos de soldados ingleses

Fueron sepultados tras la segunda invasión inglesa en lo que en ese entonces era la huerta del Convento de Santo Domingo

Cientos de soldados británicos y argentinos fueron enterrados al término de la segunda invasión inglesa, en 1807, bajo lo que hoy es el Pasaje 5 de julio, que en ese entonces era la huerta del Convento de Santo Domingo.

Tras sitiar Buenos Aires, el 5 julio de 1807 miles de soldados ingleses marcharon en 12 columnas desde la Plaza Miserere hacia el fuerte. La estrategia fue un fiasco y la heroica resistencia cívico-militar no tardó en imponerse. El Convento de Santo Domingo fue el último lugar en el que se atrincheraron las tropas británicas.

El convento fue tomado y la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario fue saqueada. El templo todavía alberga unas banderas británicas que el capitán Santiago de Liniers y Brémont le había dado a los dominicos tras la primera invasión, en 1806.

Con Liniers al mando, los defensores de la ciudad ocuparon la casa de Francisco de Telechea, en Defensa y Moreno, desde donde dispararon hacia la única torre que en ese momento tenía la iglesia, en el lado este.

En la torre todavía se pueden ver una serie de tachas de madera que fueron colocadas en los agujeros que dejaron los cañonazos. Las pusieron en 1836 para preservar el campanario y recordar la histórica defensa de la ciudad.

Pese a que les habían ocupado el convento y la iglesia, los dominicos generosamente donaron su huerta para que enterraran los cuerpos de los soldados ingleses y buena parte de los argentinos muertos en combate. Siempre se habló de entre 2.700 y 3 mil cuerpos, pero la cifra sería menor.

La huerta fue expropiada en 1822 tras la reforma eclesiástica de Bernardino Rivadavia, entonces ministro de Gobierno de Martín Rodríguez. Por allí levantaron un pasaje, que primero se llamó Sarandí y luego fue rebautizado con la fecha en que se frenó la avanzada inglesa.

Aunque muchos creen que los cuerpos todavía siguen allí, los restos fueron removidos y trasladados a varios cementerios durante la construcción del pasaje, que dividió al convento en dos.

La basílica alberga otro pasaje importante de la historia argentina: en el atrio de la Iglesia está la tumba de Manuel Belgrano, depositado el 20 de junio de 1920 en una sencilla losa que llevaba la inscripción "Aquí yace el general Belgrano".

El mausoleo fue levantado 83 años después, a metros de la avenida Belgrano. La base está hecha con mármol de Carrara y las estatuas que están a los costados simbolizan el pensamiento y la acción, respectivamente.

La cinta que tiene uno de los cuatro ángeles que sostienen el féretro dice "Studis Provehendis", que en latín significa "proveedor de estudios". La frase alude a las cuatro escuelas que se construyeron con los 40 mil pesos con los que Belgrano fue recompensado por sus victorias militares.

 Crédito: Nicolas Stulberg / Infobae

jueves, 23 de junio de 2016

Patrimonio edilicio del Zoológico Porteño: Pabellones, pagodas y templos

El Zoo porteño ostenta un importante patrimonio edilicio que se espera que sea conservado y restaurado en esta nueva etapa. Aquí un repaso de cuáles son sus principales edificios, y la historia de algunos de ellos.

Si hay un espacio de la Ciudad de Buenos Aires que atraviesa la historia de todos los porteños, ese el Zoológico. Quién no tiene una foto frente al Pabellón de los gorilas, la Pagoda de los elefantes o la Casa de los Osos. En esta nieva etapa, en la que el predio será reconvertido en un Ecoparque, se anunció que sus antiguos edificios serán incorporados a este nuevo proyecto. Vale la pena repasar su historia.

Durante una primera etapa, que se desarrolló a lo largo de la primera gestión del zoológico, entre 1888 y 1904, se construyeron sitios donde predominaba la intención de remitir al visitante al lugar de origen de cada animal. Dentro de este período, pueden mencionarse la casa de los osos, el templo hindú de las cebras, el pabellón de los loros y el de los leones.

Fue durante la gestión de Clemente Onelli, entre 1904 y 1924, que la arquitectura se volcó al estilo clásico, donde se hicieron el Templo de Vesta, el pabellón de la música, la antigua estación y la condorera.

Casa de osos
Este edificio fue construido siguiendo los principios neogóticos, un estilo que replica la arquitectura que se construyó en Europa durante un tramo de la Edad Media. Las ventanas ojivales (que terminan en punta) es un elemento emblemático de esto.



Pabellón de la jirafa
La construcción donde reside el animal más alto del establecimiento está inspirada en el arte musulmán, mientras que los capiteles de las columnas están están ornamentados con plumas, hojas de papiro y coronas de pavo real.



Pagoda
La morada actual de los osos panda (antiguamente correspondía a los elefantes) se refiere a la idea de una pagoda, un tipo de edificio religioso (generalmente budista) que se encuentra en numerosos países asiáticos, entre ellos China, Vietnam, Tailandia y Corea.



Pabellón de los loros
Fue donada por el gobierno español, y se inspira en el estilo morisco, que fue practicado en numerosas partes de España (entre ellos Granada, Valencia y Aragón) durante los años posteriores a la conversión al catolicismo de los Reyes Católicos de España en 1502.


Templo de Vesta
Fue diseñado en base a un templo dedicado a Hercúles, dentro del Foro Boario, en roma, y originalmente fue concebido como un sitio de lactancia, donde las madres pudieran amamantar a sus niños mientras paseaban por el parque.



El Jardín Zoológico de Buenos Aires está ubicado el establecimiento donde Juan Manuel de Rosas construyó una casa imponente, la cual contaba con numerosos animales que le regalaban con los cuales entretenía a las visitas: yaguaretés, guanacos, ñandúes y monos.

Con el tiempo se convirtió en residencia presidencial. Y cuando en 1852 Rosas fue derrotado en la batalla de Caseros, el lugar quedó abandonado por 20 años. Con la creación del Parque 3 de Febrero, en 1888, se inauguró el Jardín Zoológico, con una construcción donde el gusto por lo oriental fue determinante: la casa de los osos, los templos hindúes de cebúes y elefantes y los pabellones de los loros y los leones cuentan con esta impronta. Con más de 3 millones de visitantes por año, es uno de los más visitados del mundo.

ARQ Clarín

martes, 10 de mayo de 2016

Palacio Biol: El rescate de un palacio veneciano escondido en la zona de Congreso

El Palacio Biol se inauguró en 1927 sobre Rivadavia al 1700; en los 40, Eva Perón tuvo allí su despacho; tras años de deterioro, se restauraron murales, escaleras y cielorrasos; hay visitas guiadas

Luego de décadas de saqueos y abandono, expertos en patrimonio rescataron un lujoso y poco conocido edificio de estilo veneciano situado frente a la plaza Congreso: el Palacio Biol, ex sede del Instituto Biológico Argentino y que también alojó el despacho de Eva Perón en los años 40. La valiosa construcción, donde hoy funciona la Auditoría General de la Nación, se destaca sobre la avenida Rivadavia al 1700 por su imponente campanario y su reloj, creados en 1927 con la intención de copiar la Torre del Moro de la plaza San Marcos de Venecia.

Gracias a un equipo de especialistas argentinos, que trabajó con el asesoramiento del Centro Il Restauro di Roma y de la Universidad Torcuato Di Tella, la puesta valor en de este "palacio vertical" de 10 pisos logró el premio a la mejor intervención en obras localizadas en el casco histórico de Buenos Aires, otorgado por la Sociedad Central de Arquitectos. Se recuperaron escaleras revestidas en mármol botticino, murales, pilastras, cielorrasos con detalles de dorado a la hoja, tallas de querubines en bronce, farolas, óleos, pisos de madera originales y toda una construcción que llama la atención por sus terminaciones, un diseño del milanés Atilio Locati.

"Cuando comenzamos con las tareas fue como encontrarnos con un animal herido. Durante años el edificio se había deteriorado, se habían perdido parte de los recubrimientos exteriores e interiores, se había arruinado el mobiliario, había pinturas valiosas tapadas y hasta piezas originales desaparecidas", dijo el arquitecto Pablo Ramírez, a cargo de la obra, que incluyó en primer lugar el rastreo de archivos y planos históricos, algunos de los cuales habían sido deliberadamente escondidos. El objetivo de su equipo era replicar o restaurar las piezas originales, realizadas en estilo neorrenacentista por reconocidos maestros artesanos italianos vitralistas, estucadores, carpinteros, herreros y marmoleros.

Si bien el Palacio Biol fue creado para la investigación y elaboración de fármacos nacionales, en 1948 lo expropió el Estado para convertirlo en sede del Instituto Nacional de Previsión Social. Según algunos historiadores, muchas de las tareas del instituto eran atendidas personalmente por Eva Perón en el Salón de Acuerdos del primer piso. Con posterioridad, en el edificio funcionaron la AFIP, la DGI y la Anses. Finalmente, en 1997 fue destinado a la Auditoría General de la Nación, organismo que lanzó un plan integral de renovación y restauración.


Luego de casi dos décadas de trabajos, demorados por problemas que incluyeron la estafa de un contratista y el robo de 20 cajas de vitrales originales, los arquitectos lograron finalmente que el edificio recuperara la mayor parte de sus características palaciegas. Entre las obras de arte recuperadas se destacan Marouflage, el cielorraso de la entrada, del muralista Nazareno Orlandi; El árbol de la vida, del reconocido Salvino Tofanari, pintado en el balcón del primer piso con la leyenda Labor Omnia Vincit (el trabajo todo lo vence), que había sido tapado bajo varias capas de pintura, y Los querubines de bronce, de Michele Vedan.

Pero lo que caracteriza al edificio es el imponente conjunto escultórico que lo remata en lo alto: pesa más de cuatro toneladas y tiene dos grandes figuras de bronce y hierro de 3,5 metros. Son dos hombres que parecen estar a punto de golpear una campana, colocada sobre un reloj de 2,5 metros de diámetro con un mecanismo formado por un contrapeso de 500 kilos que, por un pozo de aire, atraviesa el edificio hasta el sótano. Fue colocado allí luego de que un veneciano amigo de Locati le sugirió rematar su obra con un campanario similar al de su ciudad (ver aparte).

"El conjunto, inspirado en la Torre del Moro de la plaza San Marcos, forma un trío con el Palacio Legislativo, que ilustraría la Basílica de San Marcos, y con la Confitería del Molino, que imitaría al Campanile de Venecia", explicó Ramírez. La abandonada confitería y el Congreso son inmuebles emblemáticos de la ciudad, como el Biol, que en 2014 recibió el nombre del ex presidente Raúl Alfonsín.

En los años 30, los primeros tres pisos del palacio se destinaban al Instituto Biológico Argentino, y los demás, a departamentos en alquiler. Al subir en los restaurados ascensores Otis originales, se observa el contraste entre ambos sectores y entre las dos partes en las que se dividía cada piso: en uno, vivía una familia pudiente, y en el otro, cuatro familias de menores recursos.

Los interesados en recorrer este valioso edificio escondido en la zona de Congreso pueden escribir a cultura@agn.gov.ar
Virginia Mejía - PARA LA NACION
Foto: LA NACION / Ricardo Pristupluk

jueves, 28 de abril de 2016

Velódromo Municipal: Luego de 23 años de abandono harán un parque para deportes y recreación

Fue una estructura portentosa, con capacidad para 15.000 espectadores, con una pista de primer nivel internacional. Pero como tantas otras cosas en la Ciudad, cayó en el olvido, el abandono y la ruina. Ya irrecuperable, el año pasado fue parcialmente demolida. Y hoy busca una nueva razón de ser. El Gobierno porteño convertirá lo que queda del viejo Velódromo Municipal en un parque público con pistas de skate, canchas de hockey y básquet, circuitos aeróbicos y zonas verdes. Así, el terreno, ubicado en la avenida Belisario Roldán, entre Figueroa Alcorta y las vías del ferrocarril Mitre, quedará integrado al resto de los bosques de Palermo y podrá volver a ser aprovechado, tras más de dos décadas de decadencia.

Las obras comenzarán el mes que viene. El Ministerio de Ambiente y Espacio Público firmó ayer un convenio con la marca de zapatillas Vans, que construirá y mantendrá un skate park en la vieja pista en desuso. Será un circuito profesional y apto para competencias internacionales, al que se podrá acceder gratuitamente. También habrá otra pista para principiantes.

En tanto, la Ciudad firmará convenios de padrinazgo para el resto de las instalaciones, entre las que habrá una cancha de hockey sobre césped y otra sobre patines, una cancha de cemento para jugar al básquet, una pista para hacer pruebas acrobáticas con bicicletas y un circuito aeróbico con postas para ejercicios. Además, el Ministerio construirá senderos peatonales, una red vial con circulación restringida y estacionamientos, canteros y zonas verdes, más una nueva instalación de bombas para desagotar la pista en caso de lluvias.

Por otra parte, debajo de la nueva estructura de la hoya de skate habrá lugar para oficinas, que podrían ser aprovechadas en el marco de los Juegos Olímpicos para la Juventud que se desarrollarán en 2018. También habrá bancos, cestos, bicicleteros, iluminación y otros elementos de mobiliario urbano. La idea es no agregar más cemento del existente sino recuperar esos espacios y agregar vegetación.

Este nuevo parque verde y recreativo, que ocupará las cinco hectáreas del predio, tendrá tres accesos, uno por Belisario Roldán y dos desde Figueroa Alcorta. “A través de esta obra vamos a transformar el espacio con áreas de esparcimiento para que los vecinos de todas las edades puedan aprovecharlo. El skate park será un espacio seguro para los jóvenes y sus familias”, aseguró el ministro de Espacio Público, Eduardo Macchiavelli.

El Velódromo estuvo abandonado durante los últimos 23 años, al punto tal que un informe técnico del Centro Argentino de Ingenieros demostró que sus tribunas corrían riesgo de derrumbe. La pista estaba inutilizable, y hasta habían crecido árboles donde antes corrían los ciclistas. Hubo numerosas iniciativas, desde privatizarlo hasta convertirlo en un estadio de tenis o un lugar para recitales, pero ninguno prosperó. Así, se fue convirtiendo en un lugar oscuro, sucio e inseguro.

Como era más caro restaurarlo que tirarlo abajo, en 2013 la Legislatura porteña tuvo que autorizar que lo desmantelaran, ya que hasta ese momento no se lo podía tocar porque era Monumento Histórico. El lunes 3 de agosto del año pasado comenzó la demolición, que demoró cerca de tres meses y costó unos $ 6,5 millones.

Pablo Novillo / Clarin

domingo, 24 de abril de 2016

Crean el primer mapa del patrimonio porteño

Se creó el primer mapa del patrimonio porteño. El mismo tiene como ejes la arquitectura, monumentos, arte, tango y fileteado  y fue realizado por la Asociación Art Nouveau Buenos Aires (AANBA), junto a otras entidades.

Se trata de una guía con más de 200 edificaciones de diversos estilos, escenarios de historias de compadritos y fileteadores, entre otras expresiones locales, que se encuentran, más o menos escondidas, en todos los barrios de Capital.

La propuesta contó con el respaldo de Cutura de la Ciudad, Turismo de Nación, la Federación de Comercio a Industria de la Ciudad (FECOBA), la Embajada de Francia y el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo, e incluye 18 circuitos para visitar.

“En centros comerciales barriales, seleccionamos, junto con entidades locales, las más representativas edificaciones y atractivos de cada zona”, explicó Willy Pastrana, presidente de AANBA, en la presentación del mapa, según indica el diario Clarín.

Hay espacios poco conocidos, como las casas art nouveau registradas por AANBA. “Y atractivos característicos de cada lugar”, agregaron.

Los recorridos propuestos por esta iniciativa van desde San Telmo hasta Flores, pasando por la avenida Entre Ríos y el tour sobre el escritor Leoppoldo “Marechal: Balvanera al sudoeste”, entre otros. “Esperamos que la gente acerque otras propuestas a través de las redes sociales de AANBA y la web”, agregó Pastrana.

El mapa se distribuirá desde la semana que viene en oficinas de turismo de Ciudad y Nación, edificios emblemáticos –Teatro Colón, Palacio Barolo y Galería Güemes–, FECOBA e entidades barriales. Pero, en tanto, con videos, se puede ver en el sitio de internet www.buenosairesmap.org

nueva-ciudad.com.ar