jueves, 28 de abril de 2016

Velódromo Municipal: Luego de 23 años de abandono harán un parque para deportes y recreación

Fue una estructura portentosa, con capacidad para 15.000 espectadores, con una pista de primer nivel internacional. Pero como tantas otras cosas en la Ciudad, cayó en el olvido, el abandono y la ruina. Ya irrecuperable, el año pasado fue parcialmente demolida. Y hoy busca una nueva razón de ser. El Gobierno porteño convertirá lo que queda del viejo Velódromo Municipal en un parque público con pistas de skate, canchas de hockey y básquet, circuitos aeróbicos y zonas verdes. Así, el terreno, ubicado en la avenida Belisario Roldán, entre Figueroa Alcorta y las vías del ferrocarril Mitre, quedará integrado al resto de los bosques de Palermo y podrá volver a ser aprovechado, tras más de dos décadas de decadencia.

Las obras comenzarán el mes que viene. El Ministerio de Ambiente y Espacio Público firmó ayer un convenio con la marca de zapatillas Vans, que construirá y mantendrá un skate park en la vieja pista en desuso. Será un circuito profesional y apto para competencias internacionales, al que se podrá acceder gratuitamente. También habrá otra pista para principiantes.

En tanto, la Ciudad firmará convenios de padrinazgo para el resto de las instalaciones, entre las que habrá una cancha de hockey sobre césped y otra sobre patines, una cancha de cemento para jugar al básquet, una pista para hacer pruebas acrobáticas con bicicletas y un circuito aeróbico con postas para ejercicios. Además, el Ministerio construirá senderos peatonales, una red vial con circulación restringida y estacionamientos, canteros y zonas verdes, más una nueva instalación de bombas para desagotar la pista en caso de lluvias.

Por otra parte, debajo de la nueva estructura de la hoya de skate habrá lugar para oficinas, que podrían ser aprovechadas en el marco de los Juegos Olímpicos para la Juventud que se desarrollarán en 2018. También habrá bancos, cestos, bicicleteros, iluminación y otros elementos de mobiliario urbano. La idea es no agregar más cemento del existente sino recuperar esos espacios y agregar vegetación.

Este nuevo parque verde y recreativo, que ocupará las cinco hectáreas del predio, tendrá tres accesos, uno por Belisario Roldán y dos desde Figueroa Alcorta. “A través de esta obra vamos a transformar el espacio con áreas de esparcimiento para que los vecinos de todas las edades puedan aprovecharlo. El skate park será un espacio seguro para los jóvenes y sus familias”, aseguró el ministro de Espacio Público, Eduardo Macchiavelli.

El Velódromo estuvo abandonado durante los últimos 23 años, al punto tal que un informe técnico del Centro Argentino de Ingenieros demostró que sus tribunas corrían riesgo de derrumbe. La pista estaba inutilizable, y hasta habían crecido árboles donde antes corrían los ciclistas. Hubo numerosas iniciativas, desde privatizarlo hasta convertirlo en un estadio de tenis o un lugar para recitales, pero ninguno prosperó. Así, se fue convirtiendo en un lugar oscuro, sucio e inseguro.

Como era más caro restaurarlo que tirarlo abajo, en 2013 la Legislatura porteña tuvo que autorizar que lo desmantelaran, ya que hasta ese momento no se lo podía tocar porque era Monumento Histórico. El lunes 3 de agosto del año pasado comenzó la demolición, que demoró cerca de tres meses y costó unos $ 6,5 millones.

Pablo Novillo / Clarin

domingo, 24 de abril de 2016

Crean el primer mapa del patrimonio porteño

Se creó el primer mapa del patrimonio porteño. El mismo tiene como ejes la arquitectura, monumentos, arte, tango y fileteado  y fue realizado por la Asociación Art Nouveau Buenos Aires (AANBA), junto a otras entidades.

Se trata de una guía con más de 200 edificaciones de diversos estilos, escenarios de historias de compadritos y fileteadores, entre otras expresiones locales, que se encuentran, más o menos escondidas, en todos los barrios de Capital.

La propuesta contó con el respaldo de Cutura de la Ciudad, Turismo de Nación, la Federación de Comercio a Industria de la Ciudad (FECOBA), la Embajada de Francia y el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo, e incluye 18 circuitos para visitar.

“En centros comerciales barriales, seleccionamos, junto con entidades locales, las más representativas edificaciones y atractivos de cada zona”, explicó Willy Pastrana, presidente de AANBA, en la presentación del mapa, según indica el diario Clarín.

Hay espacios poco conocidos, como las casas art nouveau registradas por AANBA. “Y atractivos característicos de cada lugar”, agregaron.

Los recorridos propuestos por esta iniciativa van desde San Telmo hasta Flores, pasando por la avenida Entre Ríos y el tour sobre el escritor Leoppoldo “Marechal: Balvanera al sudoeste”, entre otros. “Esperamos que la gente acerque otras propuestas a través de las redes sociales de AANBA y la web”, agregó Pastrana.

El mapa se distribuirá desde la semana que viene en oficinas de turismo de Ciudad y Nación, edificios emblemáticos –Teatro Colón, Palacio Barolo y Galería Güemes–, FECOBA e entidades barriales. Pero, en tanto, con videos, se puede ver en el sitio de internet www.buenosairesmap.org

nueva-ciudad.com.ar

viernes, 22 de abril de 2016

Mercado del Plata, 90 años de historia de un emblema porteño

Estaba en el predio donde se encuentra actualmente el Edificio del Plata. Fue parte fundamental de la vida comercial y social de la Ciudad hasta mediados del siglo XX.



"Edificio del Plata", el nombre de la construcción que fuera la sede del Gobierno porteño y que ayer compró el Banco Hipotecario, fue heredado de su predecesor, el Mercado del Plata que funcionó en ese lote ubicado entre las calles Sarmiento, (antes Cuyo), Teniente General Juan Domingo Perón, (antes Cangallo), Carlos Pellegrini, (antes Artes y Pasaje Carabelas) desde 1856 hasta 1947.


Fueron 90 años de historia que invitan a recordar la "tipología del mercado", un programa arquitectónico que fue uno de los escenarios principales donde se construyó gran parte la vida social y cultural de los porteños.

El Mercado del Plata fue en sí mismo un edificio emblema que marcó el cambio de una época en una ciudad que se densificaba vertiginosamente a mediados del SXIX.

Hasta antes de 1856, año de su construcción, el abastecimiento de alimentos de la Ciudad se hacia en el Mercado del Centro (1823), ubicado en el predio ubicado en las calles Alsina, Perú, Moreno y Chacabuco donde habian estado los antiguos cuarteles que ocupaban los Granaderos. Aprovechando las construcciones existentes, el edificio resultó en un modelo tipológico válido como programa arquitectónico aún hoy en día.


Con la idea de crear una red de espacios para el abastecimiento de la Ciudad, más higiénicos y organizados que los mercados al aire libre en las plazas, se aprobó la creación de un mercado en la Plaza de las Artes, que quedó a cargo de la sociedad formada y presidida por Esteban Adrogué. Se lo llamó Mercado Nuevo y en 1859 pasó a ser Mercado del Plata. El proyecto y dirección pertenecía al ingeniero Carlos Enrique Pellegrini, con Pedro Benoit como proyectista, y Enrique Hunt para la construcción.

El terreno (el mismo del Edificio del Plata), tenía 120 metros por su calle principal y 50 metros de fondo. El edificio tenía “…..un partido compacto totalmente techado por un sistema de falsas bóvedas semicilíndricas de acero y vidrio que permitían la iluminación central…..”. En cuanto a su conformación arquitectónica el Mercado del Plata respondía a un esquema de puestos alineados por calles perpendiculares al lado mayor del lote y paralelas entre si, conectadas por una calle central.

Para medidados del siglo XIX, la Municipalidad poseía solo tres mercados:  del Centro, del Plata y de Comercio (en la plaza Dorrego). Los dos últimos construidos por empresarios particulares sobre plazas públicas y que quedaron en manos de la Municipalidad vencidos sus contratos en 1881 y 1877, respectivamente. En 1862 se estableció la prohibición de construir mercados de abasto en plazas públicas y así empezaron a crecer los mercados paticulares en diferentes barrios de la Ciudad. Desde la intendencia de Torcuato de Alvear se buscó modificar y mejorar el sistema de abastecimeinto para evitar el abuso de  los particulares. Se pensó en expropiar las iniciativas privadas pero no se logró. El del Comercio fue reemplazado por la Mercado de San Telmo.

Con el tiempo, el Mercado del Plata, empezó a tener problemas de funcionamiento. Los vecinos se quejaban de las carretas que ocupaban el espacio público trayendo mercadería. Juan Buschiazzo, en 1882, cuando el mercado pasaba a manos municipales, realiza una reforma. La memoria descriptiva está detallada en los anales de la Sociedad Científica Argentina, que explica las modificaciones a realizarse, “……hánse demolido todos los muros que impedían la circulación del aire, sustituyéndolos por vigas de fierro…..”.

En 1912 se pensó en reemplazarlo por un edificio de catorce pisos y unirlo con la red de subterráneos.  La idea no prosperó y bastantes años después, en 1947, cuando todo el entorno que acompañó al mercado había desaparecido, se procedió a su demolición. Habían pasado 90 años.

La Municipalidad impulsó la construcción de un nuevo edificio destinado a oficinas de la Municipalidad de Buenos Aires en los pisos altos y mercado en la planta baja. La obras comenzaron pero se paralizaron completamente en 1954, y luego se prolongó hasta 1961. El nuevo Mercado del Plata fue inaugurado definitivamente el 23 de diciembre de 1962, por el Intendente Alberto Prebisch. Fue tal el retaso de la obra que Mercado terminó desapareciendo al poco tiempo, como otras mercados de la Ciudad, que dejaron de existir en la segunda mitad del SXX, víctimas de un progreso que trajo nuevas formas de comercialización.

Por Cayetana Mercé - cmerce@clarin.com

jueves, 21 de abril de 2016

"La Boyera" es patrimonio de la Ciudad y se incorpora al parque tres de Febrero

La Legislatura porteña apoyó la ley que incorpora al Distrito Ärea de Protección Histórica -APH Parque 3 de Febrero- del Código de Planeamiento Urbano, el predio correspondiente a la construcción denominada "La Boyera" que se encuentra en la intersección de la calle Chonino y la prolongación de la avenida Casares.

Se trata de un particular conjunto construido aproximadamente en el año 1880, consistente en establos y dependencias complementarias, dedicadas a la guarda de los bueyes utilizados para los trabajos de mantenimiento del Parque. Está formada por una "torre" de ladrillo a la vista de base octogonal de aproximadamente cuatro metros de altura y otros tantos de diámetro que, antiguamente, soportaba un tanque de agua metálico. Situada en un patio de adoquines, la rodea una construcción con techos de bovedilla y ventanas enrejadas. En este lugar, se encontraban los boxes y comederos de los animales. El conjunto presenta un muro perimetral de ladrillos, con dos portones de acceso desde una calle sin salida que permiten el ingreso al patio.

El edificio posee valor arquitectónico por su diseño y construcción, así como valor histórico debido a su origen y función primigenia. Por estas razones fue declarado en el año 2008 sitio de interés histórico, integrante del Patrimonio Cultural de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (PCCABA) y catalogado con Nivel de Protección Estructural en los términos del Artículo 10.3.3 del CPU por Ley N° 2748.

El proyecto impulsado por el diputado  Pablo Bergel alcanzó aprobación inicial en la sesión del 3 de diciembre de 2015.

Buenos Aires SOS www.buenosairessos.com.ar

viernes, 15 de abril de 2016

La importancia patrimonial del gran Cine Pueyrredón

Se autorizó la demolición del legendario cine ubicado en Rivadavia al 6800, para convertirlo en un shopping con salas de cine y estacionamiento. Esta decisión ha generado un cruce de opiniones entre los vecinos.

La demolición del antiguo Cine Pueyrredón es, sin duda, un tema que generó mucha polémica en el barrio. El edificio forma parte del patrimonio histórico del barrio desde que fue inaugurado en 1873, y su transformación en un shopping implicaría un “atentado” a ese patrimonio. Sin embargo, entre los vecinos de Flores, la opinión está dividida en dos polos; a favor y en contra de la construcción de un centro comercial.

Por un lado, seguros de su opinión, los que están a favor de la demolición del edificio aseguran que ya era hora de que se tire abajo el edificio, ayudando a “limpiar la cuadra”. Afirman también que actualmente, el viejo Cine Pueyrredón solo sirve para “juntar roña y ratas” desde que quedó totalmente abandonado en 2009. No faltan aquellas personas que asocian la decisión de hacer desaparecer el antiguo cine, con la manera de gestionar del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires y su ideología (incluso lo asocian con la actual gestión gubernamental de Mauricio Macri, ya que fue quién le heredó el mando de la Ciudad a Horacio Rodríguez Larreta). De más está aclarar que el eje de la cuestión es otro. Incluso hay comentarios realmente sorprendentes de algunos vecinos que entre la ironía y la sinceridad, afirman que la instalación de un shopping con salas de cine, comercios y estacionamiento, ayudará a Flores a estar “a la altura de Caballito”. Sin palabras.

En el otro lado de la discusión están los vecinos que fervientemente defienden al edificio y toda su carga histórica. Ellos aseguran, con razón, que este establecimiento forma parte del patrimonio histórico-cultural del barrio y que su demolición implicaría corromper la historia de Flores. De hecho, este cine está muy ligado a las historia personales de muchos de los vecinos. Por eso, piden que esas obras, sean de re acondicionamiento y no de “destrucción”. Proponen que el espacio vuelva a funcionar, como en sus orígenes, para el entretenimiento de las personas con salas de cine y/o teatro. Aunque también, hay propuestas tales como hacer del edificio un espacio que esté relacionado con el arte, o que se instale allí un centro cultural en homenaje al Cine Pueyrredón.

De todas maneras, se tenga la postura que se tenga, es innegable que el edificio de Rivadavia al 6800, es uno de los tantos edificios históricos que hacen al barrio de Flores. Como la Basílica de San José, el Teatro de Flores u otros tantos establecimientos, el Cine Pueyrredón forma parte del patrimonio socio-cultural de la zona. Este cine junto con los demás que había en el barrio, no solo que conformaban el principal punto de entretenimiento para muchas familias, sino que, con el correr del tiempo, se convirtieron en pilares de la identidad de Flores. Es por eso que es necesario tomar conciencia sobre la importancia de la conservación de este monumental edificio. El Cine Pueyrredón le pertenece al barrio, y por ende nos pertenece a todos los vecinos.

Un lugar único
El Cine Pueyrredón, fue inaugurado en 1873, abriendo sus puertas como sala teatral. Allí se dieron alguno de los espectáculos más emblemáticos de aquellos años. Además, Flores era uno de los pocos barrios que se unía directamente con la Plaza de Mayo gracias a una línea de tranvía, por lo que la zona reunía a una gran cantidad de gente que asistía a dichos espectáculos.

Años más tarde, en 1912, este edificio fue remodelado y comenzó a funcionar como cine. Fue

Un año después, el lugar fue declarado sitio de interés cultural por la Legislatura Porteña. Por este mismo motivo se colocó una placa en el exterior del edificio, donde se destaca su valor simbólico e identitario para el barrio.

Aún así, recientemente se aprobó un proyecto para demoler el lugar y convertirlo en un centro comercial. Dicho proyecto presenta una amenaza a la importancia de este lugar para la identidad y el patrimonio cultural de Flores.
con la incorporación de las grandes pantallas que este emblemático lugar llegó a su apogeo. Junto con otros cines como el Coliseo, el Continental o el Minerva, el gran Cine Pueyrredón era uno de los mayores centros de entretenimiento del barrio, juntando a grandes y chicos. Pero en 1989, las salas de cines cerraron sus puertas definitivamente, dando lugar a una agencia hípica, la cual funcionó hasta 2009, dejando al edificio abandonado.

Escribe Nicolás Tatasciore / Flores de Papel