martes, 28 de septiembre de 2010

Un telescopio submarino que busca los secretos del Universo

Flotando sobre un poco más de un kilómetro por debajo de la superficie del lago más profundo del mundo -el Baikal, en Rusia central- el telescopio NT-200 no apunta hacia el cielo sino hacia el centro de la Tierra.

Sus diseñadores no están interesados en la observación de los peces o de otras formas de vida que habitan el lago.

El telescopio fue construido para capturar una partícula fundamental y difícil de localizar llamada neutrino, en un intento por desentrañar los secretos de cómo se formó el Universo.

Los neutrinos no tienen carga eléctrica e interactúan muy débilmente con otras formas de materia.

Partículas fantasma
Tanto así, que son capaces de pasar directamente a través de la Tierra sin chocar con nada. Esto ha llevado a algunos a llamar a los neutrinos "partículas fantasma".

Los neutrinos de alta energía se originan en las supernovas (explosiones estelares), denominados centros galácticos activos, enormes explosiones cósmicas conocidas como estallidos de rayos gamma y estrellas de neutrones. Son extremadamente difíciles de detectar y, hasta ahora, sólo hay pruebas indirectas de su existencia.

Sin embargo, los físicos rusos que trabajan en Siberia están planeando modernizar su telescopio submarino, con el objetivo de "alcanzar" neutrinos de alta energía procedente de más allá del Sistema Solar. Si tienen éxito, ésta sería la primera detección de una partícula de este tipo.

Los neutrinos también se pueden producir cuando los rayos cósmicos del espacio exterior chocan con la atmósfera de la Tierra.

Pero es vital descartar estos neutrinos atmosféricos de baja energía producidos por los rayos cósmicos, de forma tal que instrumentos sensibles, como el NT-200, puedan centrarse en los neutrinos de alta energía, que son el foco de interés de los científicos.


Vista del lago Baikal, donde el Telescopio NT-200 hace sus observaciones
Para que esto suceda, el telescopio tiene que estar en un lugar lo más oscuro y profundo posible.

Más de un kilómetro de agua en el abismo del Baikal resultó ser una solución perfecta, al evitar eficazmente que la mayoría de las partículas de baja energía alcanzaran el detector.

"Hay diferentes portadores de información sobre el Universo, y el neutrino de alta energía es uno de ellos", le dijo a la BBC Nikolai Budnev, el director del Instituto de Física Aplicada de la Universidad Estatal de Irkutsk.

La universidad de Budnev opera el telescopio en colaboración con otros institutos.

El NT-200 aún debe capturar neutrinos de alta energía del espacio exterior, pero los científicos rusos señalan que al registrar cerca de 400 neutrinos atmosféricos de baja energía cada año, se ha mostrado que la técnica está lista para ser utilizada en otros desafíos científicos una vez que el telescopio sea modernizado.

Fuente:
Katia Moskvitch
BBC Ciencia
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