sábado, 19 de marzo de 2011

Este domingo 20 de Marzo comienza el verdadero año nuevo

El Año Nuevo astronómico, astrológico o natural, comenzará este domingo 20 de marzo a las 23.22 hora universal, o si se prefiere, a las 20.22 de Argentina.

Mañana, a esa hora el Sol traspasará el punto vernal, lo que astronómicamente significa que comenzará el otoño en el hemisferio austral y la primavera en el boreal.


Al punto vernal los astrólogos prefieren llamarlo "cero grado de Aries", signo con el que empieza el zodíaco, dando curso así a un nuevo año astrológico.

Aunque hoy sea muy normal festejar el Año Nuevo el 1 de enero y novedoso hacerlo un 20 de marzo, la verdad es muy otra: hace apenas cuatro siglos que se cambió esa tradición milenaria.

Con la mira puesta en que Cristo había nacido un 25 de diciembre, al papa Gregorio XIII le pareció oportuno que el calendario católico que había ordenado hacer para ordenar la Pascua, comenzara el día de la supuesta fecha de la circuncisión del Señor, algo que el rito judío obliga hacer el octavo día de nacer, es decir, el 1 de enero.

Así fue cómo, desde el 1 de enero de 1583, con la puesta en vigencia del calendario gregoriano, los habitantes de los países católicos, en principio, y después de varios siglos, todos los demás (Rusia recién en 1917), fueron adoptando la nueva fecha y olvidando que hasta allí los festejos del Año Nuevo se habían hecho siempre el día del comienzo de la primavera en el Norte.

Es que, desde la más remota antigüedad, el hombre había establecido un paralelismo analógico entre la "prima-vera" (primera estación) y su propia existencia, asociándola con el comienzo de su vida, y también, con el amanecer, ya que la presencia del Sol extinguía la oscuridad de la noche, trayendo vida sobre la Tierra.

Estas conclusiones condujeron con el tiempo a la concepción religiosa de la vida eterna y también a la creencia reencarnacionista, pues si la naturaleza que moría con el invierno volvía a renacer en primavera, y el Sol que desaparecía por la noche renovaba su vitalidad al día siguiente, por analogía el ser humano también debería renacer tras la muerte aparente.

La Iglesia, que en aquel entonces regía sobre gran parte del mundo, desplazó también a segundos planos varios principios de año de otras tradiciones, como el año nuevo chino (en la primera Luna Nueva de Acuario, febrero), el judío (1 del mes de tishrei, en torno a la primavera austral), el musulmán (primer día del muharram, en noviembre)o el de los pueblos originarios (Inti Raymi, 21 de junio).

Fue también para congraciarse con la Iglesia que Napoleón Bonaparte abolió el calendario de la Revolución Francesa, cuyo año nuevo era el 22 de septiembre, fecha de la proclamación de la república, y que fue de aplicación civil en Francia y todas sus colonias africanas y americanas, entre 1794 y 1806.

Pero contra la Astrología, por más que quiso, no pudo: el año nuevo astral comienza, sí o sí, entre el 20 y el 21 de marzo.

Para los astrólogos es de gran importancia levantar una carta astral para el instante exacto en que el Sol entra en Aries, a fin de avizorar, en función de la ubicación que los planetas tienen en ese momento en la rueda zodiacal y de los aspectos que forman entre sí, cuál será la suerte del mundo durante el año.

Cualquier neófito puede hoy por internet acceder a tales vaticinios con sólo googlear, por ejemplo, "0 aries 2011".

El resultado será inquietante: los que saben, dicen que esta vez el Sol coincidirá con Urano (planeta disruptivo, propiciador de cambios imprevistos) en el cero de Aries, en aspectos tensos con tres planetas "malignos" como Marte (dios de la guerra), Saturno (la ley y las pérdidas) y Plutón (dios de los infiernos).

De paso, cabe agregar que Urano remite a uranio y Plutón a plutonio, dos combustibles usados en las centrales nucleares.

El astrólogo español Tito Maciá dice que "la influencia astrológica de Urano se escenifica de diferentes maneras, una de ellas, a través de las revoluciones populares, porque Urano es el planeta de revolución social. Un giro de 180 grados, es el modo de influir de Urano", explica.

Para Maciá la influencia de Marte sobre Urano podría traducirse en una guerra con "modernos armamentos usados desde portaaviones, barcos y submarinos con apoyo aeronáutico y aeroespacial", que podría precipitarse en los "primeros días de abril de 2011".

El astrólogo Ernesto G. Bermejo opina que la aspectación de Plutón por Marte "apoya la idea de cierta tendencia maléfica para los mares, líquidos, lluvias, que podrían generar grandes pérdidas y siniestros relacionados con el agua o los fluidos".

A su modo de ver Plutón "tiene un matiz económico, situado en casa IIª, en Capricornio" lo que "sugiere momentos dramáticos para el mundo de la empresa y dificultades o cambios dolorosos dentro del universo económico financiero".

En referencia al Viejo Mundo, Bermejo sostiene que "Júpiter y Saturno se hallan opuestos y esto nos lleva a pensar en dificultades de índole económico financiero en Europa, regida tradicionalmente por el ciclo de ambos planetas".

Otro astrólogo español, Segundo Ruiz, cree que "el período que va desde el 21 de marzo hasta el 24 de septiembre del 2011, tiende a ser conflictivo: se producen enfrentamientos, la dualidad se acentúa", dice.

"En Italia y Alemania -continúa- la influencia de la conjunción Sol-Urano tiende a ir en contra de sus respectivos gobiernos. Francia en general y Cataluña, en particular, son lugares donde pueden producirse tensiones".

"Se puede comprobar que esta conjunción influye también de lleno en la política exterior de los Estados Unidos, perjudicando las relaciones", agrega, y por las mismas razones, sostiene: "no creo que las cosas se tranquilicen en Libia, Argelia o Túnez".

Por último, Ruiz indica que "la influencia de Plutón deja notar también su efecto en algunas zonas de Sudamérica y en especial Bolivia y Chile, países que pueden tener más dificultades" con sus gobiernos, pero "Argentina y Brasil parecen más tranquilos".


Ana María Bertolini / Télam
Calificación:

0 comentarios:

Publicar un comentario

Escriba aquí su opinión o comentario.